Historial Por » February, 2010 «

Su Cartel

Luchar es un verbo. Denota la acción de pelear por algo. Luchar tiene como objetivo salir victorioso de una batalla, tener el trofeo del primer lugar en la mano.

He visto a muchos boxeadores, dedicados a pelear por su victoria, caer al suelo derrotados.

Recuerdo bien luchadores que un golpe, envuelto en un sucio guante de boxeo, fue suficiente para romperles el sueño de su vida.

Jóvenes luchadores amenazados por los golpes puñalada que envían aquellas malas semillas que sembraron sus padres (drogas, abandono, descuido, etc.). Ganchos al costado izquierdo simulados por las veces que pecamos y arrepintiéndonos lo volvemos a hacer. Ataques directos al rostro y a las costillas amenazan a los padres luchadores que destruyen su familia con sus malas actitudes, y su poca comunicación con sus hijos. Knock Out y cuenta regresiva del réferi para los que están lejos de Dios, de su amor eterno para ellos.

El orgullo es lastimado cuando se lucha pero no se gana. No es bonito prepararse para luchar y después hallarse uno derrotado en la lona.

Ayer fallé… Tengo muchas actitudes que mejorar. Morir a mí para que viva Cristo en mí. Sin reservas entregarme.

Hoy fallé… Mañana fallaré… Cada día se puede ser mejor. No hay duda de eso.

Pero duelen en mi memoria las caídas del pasado. Las caídas del hoy. Porque sabiendo que Dios desechó de su memoria mis errores, y los empujó al fondo del mar, residen en mi conciencia, que tiende acusarme. Me duele fallarle a Él. Nunca me ha dejado.

Pero me asombra saber que un luchador, boxeador, aun habiendo perdido una pelea, aun habiendo saboreado la lona, cuando vuelva a subirse al ring seguirá siendo un luchador! Porque su caída no le quita su nombre! El es de profesión boxeador, luchador de nacimiento!

Así que hoy me subí al ring de nuevo. Y a veces cuando voy subiendo, creo que nadie va a apoyarme. Porque mis errores me descalifican.

Pero siempre hay alguien en medio del público. Entre unos que me apoyan y otros que no creen que yo pueda lograrlo. Siempre por encima de los rostros ansiosos de la gente, espectante de la pelea, resalta su preocupación por mí. 

Lo miro a Él. Él, siempre tiene el cartel en su mano.

Cartel: Te amo! Yo creo en ti luchador! No desmayes!

Y me animo. Hoy puedo confiar en mí.

Puedo comprender que sigues siendo luchador. Que tu nombre sigue intacto ante Él. Que su confianza está puesta en ti. Eres el Hijo del Rey. Aunque ayer y hoy hayas fallado. Aunque mañana te espere la lona. Su cartel es verdad, aunque no siempre lo entiendas. 

Creeré a su cartel, y lucharé hasta la muerte. Sus cabellos resaltarán en la multitud, y escribirá en mi corazón su esfuerzo. Nada me detendrá. Nada te vencerá. Caer a la lona nunca ha sido una derrota! Ganar incluye saborear la lona, porque al levantarte serás diez veces mejor,  diez veces más fuerte!

Hoy tienes tu revancha! Golpea fuerte a tus errores y vuélvete a Dios! Él te apoya, sin dudarlo!

Así que tú lo has de lograr. Nadie te ganará. Nada te apartará de Su amor! Sube hoy al ring LUCHADOR!

La única vez que vi a Dios correr‏

¿Te has visto alguna vez intimidado por alguien que refleja mucho, que tiene muchos títulos, o que cuando habla es más fácil entender la complejidad de una célula animal que lo que esa persona está diciendo?

Tengo un ejemplo para representar este punto. El otro día en mi iglesia nos pasaron una videoconferencia al grupo de liderazgo; y el señor que la estaba impartiendo es una persona muy estudiada, da conferencias en muchos lugares de los Estados Unidos; la verdad me sentí cohibido y hasta cierto punto empequeñecido ya que el hablo mucho y lo que decía mi procesador no logró contener tanta información. Mientras trataba de entender las ultimas tres frases que había dicho ya él iba veinte más adelante. En fin, me intimido.

Yo me pregunto cómo hacemos nosotros los mortales, tan indefensos y finitos para acercarnos a Dios?

Déjeme mostrarle unos cuantos títulos (nombres) de Dios:

Jehová, solo con ese nombre ya me atemoriza porque suena fuerte y fuera de este mundo. Que tal Dios Todopoderoso, Jehová de los Ejércitos, Admirable, Rey de reyes, Señor de señores, Creador, Valiente y Fuerte en batalla, Yo Soy, Omnipotente, Omnisciente, Alfa y Omega, Principio y Fin, etc.

Y que tal sus características? Invisible, eterno, a su voz se secan los mares y los montes se derriten como cera cuando él pasa, las naciones de la tierra son nada delante de él, con sus dedos recoge todo el polvo de la tierra, llama las cosas que no son como si fuesen y aunque no existan aparecen, sino pregúntenle a la luz (2 Co 4:6) y con una palabra de su boca puede vencer a todos sus enemigos.

Yo no se tú, pero yo delante de alguien así no me presentaría, verlo debe de ser espantoso! Los antiguos le temían, decían que el solo hecho de verle era la muerte segura (Is 6:5). Su nombre también era temido y reverenciado, tanto así que tuvieron que cambiarlo. El nombre YHVH no podía ser pronunciado por nadie, era muy santo, fue cambiado por Adonai (Señor). Entonces el que se supone que nos debía cuidar, enseñar y dar vida era más bien un tirano divino accesible solo a unos cuantos, a un grupo muy selecto, sino me crees revisa el índice de tu Biblia. Cuanta gente lo conoció y  trabajó para él y porque no tienen un libro a nombre suyo? Eso debe de ser el mandato de un Dios cruel, apuesto a que si.

Bueno eso era lo que yo pensaba, yo creía que Dios tenía mucho que hacer. Jamás creí que él supiera que yo existía. Cuando pensaba en él creía que me quería destruir al primer momento de tener la oportunidad. Y si quisiera hablar con él, no creí que tuviera espacio en su Agenda Celestial, y menos para un pecador de mi clase. Debería de estar ocupado escuchando las oraciones de la Madre Teresa o de algún misionero en el Amazonas.

De hecho la Biblia declara esto: “Si alguno no quiere atender la ley de Dios,
tampoco Dios soportará sus oraciones
” (Prov 28:9 DHH) Así menos que Dios prestaría atención a una oración mía.

Pero un día conocí una faceta muy distinta del Dios que yo veía tan lejano, una característica de las que no mencione antes, algo que solo acercándose a ver por uno mismo se puede entender.

“Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados. Porque no contenderé para siempre, ni para siempre me enojaré; pues decaería ante mí el espíritu, y las almas que yo he creado. Por la iniquidad de su codicia me enojé, y le herí, escondí mi rostro y me indigné; y él siguió rebelde por el camino de su corazón. He visto sus caminos; pero le sanaré, y le pastorearé, y le daré consuelo a él… y produciré fruto de labios: Paz, paz al que está lejos y al cercano, dijo Jehová; y lo sanaré” Is 57:15-19  (resaltado mío)

Ese día vi al que habita en los cielos de cielos, al que permanecía inmutable en su trono de gloria e inconmovible ante los reyes de la tierra, correr. No pudo negarse a si mismo, no lo soporto. Dejó su gloria, su reino eterno y corrió al auxilio de un mortal que clamaba por la única ayuda que lo podía salvar en ese momento. Ese día yo rompí mi orgullo y Dios confirmo quien siempre había sido.

De hecho esa no ha sido la única vez que lo vi correr, todas y cada una de las veces que lo he llamado el ha venido a mi rescate. Mientras Batman solo puede ser llamado de noche y Superman no puede actuar sino tiene una cabina telefónica a la mano para cambiarse, mi Dios hace cosas sobrenaturales y se jacta de venir a mi rescate solo porque soy su hijo (Sal 18:6-19).

Cuando me he alejado de los linderos de casa buscando conocer cosas nuevas y aventurarme con los placeres del mundo afuera, él también ha estado atento y esperando a que lo llame urgido por un 911 divino. Me ha tomado en sus brazos y secando las  lagrimas de mis ojos me ha dicho con perdón en su voz “hijo, tu sabes que te sigo amando”.

Ese fue el día que vi a Dios correr…

Escrito por: Carlos Fernández

¡Perder mi alma!

LOSE MY SOUL
Mandisa & Toby Mac & Kirk Franklin

Man I wanna tell ya’ll something, Man.
Man I’m not gonna let these material thing’s, get in my way, ya’ll.
I’m trying to get somewhere,
Thats real and pure and true and eternal.

Father God, I am clay in your hands,
Help me to stay that way through all life’s demands,
‘Cause they chip and they nag and they pull at me,
And every little thing I make up my mind to be,
Like I’m gonna be a daddy whose in the mix,

And I’m gonna be a husband who stays legit,
And I pray that I’m an artist who rises above,
The road that is wide and filled with self love,
Everything that I see draws me,
Though it’s only in You that I can truly see that its a feast for the eyes- a low blow to purpose.
And I’m a little kid at a three ring circus.

Chorus
I don’t want to gain the whole world, and lose my soul,
Don’t wanna walk away, let me hear the people say.

The paparazzi flashes, and that they think that it’s you,
But they don’t know that who you are is not what you do,
True, we get it twisted when we peak at the charts,
Yo before we part from the start,
Where’s your heart?
You a pimp, hustler?
Tell me what’s your title,

America has no more stars, now we call them idols,
You sit idle, While we teach prosperity,
The first thing to prosper should be inside of me.
We’re free…
Not because of 22′s on the range,
But Christ came in range, we said yes now we changed,
Not the same, even though I made a fall,
Since I got that call, no more Saul, now I’m Paul.
(YEP!)

Chorus

How do I sense the tide that’s rising?
De-sensitizing me from living in light of eternity,
How do I sense the tide that’s rising?
It’s hypnotizing me from living in light of eternity,
How do I sense the tide that’s rising?
De-sensitizing me from living in light of eternity.

Lord what we gon do,We’re relying on you,
all eyes are on you Lord,
all eyes are on you, all eyes are on you Jesus

Chorus

Lord forgive us when we get consumed by the things of this world,
That fight for our love, and our passion,
As our eyes are open wide and on you.
Grant us the privilege of your world view,
And may your kingdom be, what wakes us up, and lays us down.

more…

Mi Hermano Mayor y Mi Padre

Los hermanos mayores,  si tu eres menor debes de conocerlos: se dejan las mejores chicas, son populares en la escuela, se visten bien, saben como salir de problemas y son como salmones en el agua, siempre en contra de la corriente; escuchan música diferente a la que escuchamos nosotros, conocen programas de televisión de los cuales no tengo la mas minima memoria o razón de que existan, creo que se debe a que nos llevan una o varias generaciones adelante. En fin todos o casi todos hemos tenido un hermano mayor, esos que nos inspiran a ser mejores, de los que dices “yo quiero ser como él cuando sea grande”, un ejemplo digno a seguir, es mas, su rostro debería de aparecer en la portada de Perfil del mes de Junio y se leería un titulo algo así como “El hermano mayor de ahora será el mejor padre y esposo del futuro”

Ah si los hermanos mayores!!!

Ahora, que tal si hablamos de los padres? Los hay de todo tipo: gordos, esbeltos, mayores, jóvenes, profesionales (y no tan pero si en lo que hacen) reservados, gruñones, etc.

Si te sorprende tu hermano, tu padre lo hará aun mas porque el supo lo que era andar con muchas chicas, pero tuvo la hazaña de conquistar a una (o por lo menos que ella lo conquistara a él) tu sabes de quien estoy hablando, si de mamá. Imagínatelo enviándole toneladas de cartas, y chocando con las paredes por el simple echo de pensar en ella. El se decidió a conquistarla, y lo hizo!

Hoy en día sigue igual de romántico y la sorprende con detalles que la enamoran día tras día. Sí, ese es mi papá!

Mi mejor compañero de juegos, él es increíble. Todas las técnicas del futbol y como no llevarse tantos raspones cayendo de la bicicleta, las aprendí de él. Estudiar matemáticas e historia no eran cosa aburrida cuando hacerlo con papá se trataba, él hacia que todo se convirtiera en una gran aventura.

Quiero ser como ellos cuando sea grande, definitivamente!

Esta historia suena muy linda y conmovedora, me encantaría que hubiese sido una  realidad en mi vida.

La verdad fue que me toco ser el mayor de tres hermanos, y en verdad se los digo, yo no hubiera querido que Carlos hubiera sido mi ejemplo a seguir, no, convincentemente que no. Gritón, mal hablado, agresor, pervertido, ladrón, mentiroso, vago, blasfemo, irreverente, bueno mucho de donde escoger para no tomarlo en cuenta como el Hermano mayor del Año.

Y que hablar de mi padre? Bueno, no tuve uno que me acompañara en mi niñez, adolescencia y ahora en mi etapa adulta.

El estudiar si se convirtió en una aventura, tenia que ver como aguantaba el dolor de los fajazos y manazos que me propinaba mi madre al no saber cuanto era 3×4 o multiplicar con dos dígitos, ah si , que tiempos aquellos cuando parecía mas un tambor que un niño de 7 años.

Hasta el día de hoy no me gusta el futbol porque nunca me incitaron a que me gustase, mis padrastros decían que yo era homosexual porque no me gustaba y muchas veces crecí creyendo que en verdad lo era. La historia de mi amigo Kevin con la bicicleta termina con un final feliz, porque el aprendió a andar en una (o en cualquiera que se monte jaja), yo a dos meses de cumplir 27 años no se lo que es correr libre en una.

Y las chicas? Cómo tratarlas? Cómo ser romántico con ellas? Tampoco lo supe, mis padrastros además de ser machistas no creo que hubiesen tocado ese tema conmigo, para ellos a las mujeres había que dejarlas embarazadas y eso era todo, claro sin olvidar el tomar licor todos los fines de semana. Romantisismo? uno de ellos para una navidad estaba tan ebrio que tuvo a mi mamá y hermano menor (9 meses pudo haber tenido) secuestrados en el cuarto con un cuchillo y gritando que los iba a matar. Vaya feliz navidad eh?

En resumen no tuve un ejemplo a seguir y yo tampoco lo fui. Tal vez suene un poco con rencor lo que hoy escribo pero no se preocupen, todo eso solo fue la intro para lo que viene  a continuación:

A la edad de los 19 ya me encontraba casado, cuando nunca supe lo que fue tener una novia, todavía recuerdo las palabras de mi madre cuando le dije que me iba a casar: “está loco Carlos Adolfo!”  jaja la verdad si lo estaba. Alrededor de un año después conocí a dos personas que yo ni sabia que existían, mi Padre y mi hermano mayor. Ah que día más feliz fue ese, aquella mañana regrese a un lugar que creí que conocía, me era bastante familiar pero a la vez me sentía extraño de estar allí, era la Casa de mi Padre.

Seis años después me estaba divorciando, wow que duro, después de creer que todo era eterno me di cuenta que no, pero lo bueno era que mi Padre me había dicho desde seis años atrás que la puerta de su casa siempre iba a estar abierta para mi, y tome esas palabras como si fueran mi salvavidas en medio de la tormenta de sentimientos que se avecinaba.

Volví a casa de mi madre (la cual amo mucho) y he tratado de ser el mejor hermano mayor del mundo, el que no fui mucho tiempo atrás, y ahí es donde entra mi hermano mayor; el me enseño a amar a pesar de que nos odien y a perdonar  aunque no parezca que lo merezcan, así como el pedir perdón y no dar mal por mal, sino bendecir en todo momento.

Tal vez a la altura de este momento ustedes se preguntarán cuál es mi punto?

Ok es este: No importa cual haya sido el ejemplo que hayamos o estemos recibiendo, Dios siempre es el mejor ejemplo y él nos va a enseñar a vivir totalmente diferente a como pudimos haber vivido o sufrido. El quiere que seamos mejores hermanos, padres, esposos, hijos, amigos, abuelos de lo que fueron con nosotros.

Seamos ejemplo, sembremos en la gente amor, respeto, esperanza, fortaleza, gozo, alegría, un buen chiste, Dios.

Solo les dejo esto último: si alguien te hirió o hizo daño en el pasado es porque esa persona fue criada así y es lo único que sabe dar.

Escrito por: Carlos Fernández

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