Ha notado usted como con los años todo pasa de moda? Basta con ver las fotos de viejos álbumes que tengamos en casa o los de nuestros familiares o amigos. Me encanta ver esas fotos, me he reído, he recordado, en fin son como una maquina del tiempo que me trae buenos recuerdos.
Así es, los peinados, la ropa, los programas de televisión, radio, el cine, el estilo de hablar, los valores, los automóviles, Dios, juegos de video, música… Hey Carlos espera un momento! Dijiste “Dios”? Así es mi amigo lector, yo también me sorprendí cuando me di cuenta de que Dios estaba en la lista de las “cosas” que pasan de moda. Que estaba metido en la caja del olvido junto con He-Man y El Lobo del Aire (se que algunos no tendrán idea de que o quien hablo).
Era un martes por la mañana e iba con un par de amigas en el autobús, nos dirigíamos a nuestros respectivos trabajos. Acostumbramos a ir leyendo un capitulo de algún libro en voz alta, tanto para nuestra edificación como para que la gente escuche simplemente algo acerca de Dios. Ese día le toco el turno a mi escritor favorito, Max Lucado. Iba leyendo en voz alta (no gritando) y un señor se sentó junto a una de mis amigas, desde que él se percató de lo que yo estaba leyendo el volvió su cabeza como no creyendo lo que sus oídos escuchaban, me di cuenta de su incomodidad pero proseguí mi lectura.
Aquel hombre no soporto ni un kilómetro escuchando aquel capitulo que seguro Max había escrito con tanto gusto; se levanto de su asiento como si este estuviera electrificado y dirigió una frase directa a aquel lector que había interrumpido sus rutinarios viajes a su lugar de trabajo: “eso era para otros tiempos!” me dijo. Y se fue para la parte trasera del autobús reclamando por aquello que lo había molestado. La gente guardo silencio por un momento.
Los tres nos quedamos en silencio también y nos volvimos a ver con cara de “que fue aquello?” Proseguí mi lectura hasta terminar el capitulo. Al momento el caballero bajo del medio de trasporte colectivo que había abordado.
Ese día aquella escena me dio vueltas en mi cabeza y no lo resistí, supe que debía escribir acerca de este acontecimiento que habíamos pasado por alto hace quien sabe cuanto tiempo. Pero, en realidad el Creador del universo, el salvador de la humanidad había pasado de moda? Me extraño porque han hecho más películas acerca de él que de Terminator o Rambo. Aunque los Beatles proclamaron ser más famosos que Jesucristo, ellos no continúan llenando estadios o templos como lo hace hoy en día aquel carpintero de Nazaret . Bueno me espantó la frase de aquel hombre.
Luego me pregunte, que pasaría si fuéramos nosotros los que llegásemos a pasar de moda por allá en los cielos? Que un día simplemente Dios diga:
–Gabriel, ya me aburrí de estos terrícolas!… Míralos tengo mis manos abiertas para ellos y nunca me buscan. Se aburrieron tan rápido de mi libro de crónicas de la humanidad y soy su mejor chiste en los blogs y Youtube.
La verdad que se busquen otro Dios (hmm como si hubiera otro) ya ellos pasaron de moda, tal vez los marcianos se comporten mejor, de todos modos el color verde me gusta mucho.
Te imaginas que en realidad sucediera eso!? Vinieron a mi memoria las palabras de Asaf:
Meditaba en mi corazón,
Y mi espíritu inquiría:
¿Desechará el Señor para siempre,
Y no volverá más a sernos propicio?
¿Ha cesado para siempre su misericordia?
¿Se ha acabado perpetuamente su promesa?
¿Ha olvidado Dios el tener misericordia?
¿Ha encerrado con ira sus piedades? (Salmos 77:6-9)
Creo que me es difícil creer que Dios haga eso, no se supone que él actúe de esa manera, después de todo el es Amor. Pero el salmista continua declarando:
Dije: Enfermedad mía es esta;
Traeré, pues, a la memoria los años de la diestra del Altísimo.
Me acordaré de las obras de JAH;
Sí, haré yo memoria de tus maravillas antiguas.
Meditaré en todas tus obras,
Y hablaré de tus hechos. (10-12)
El pasado de Dios hace que él mismo se mantenga de moda. Si yo quisiera ver uno de mis programas favoritos cuando era niño tendría que visitar páginas en Internet donde pueda ver videos que estén al alcance de los cibernautas o adquirirlo en lugares donde venden artículos de colección. En cambio a Dios lo tengo al instante supliendo mis necesidades a la velocidad de un recuerdo, de recordar sus obras, lo que él ha hecho por mí, del sacrificio de su hijo en la cruz que sigue tan vigente como el impuesto de la venta.
Para nosotros paso de moda que nos llamara amigos, que las mulas hablaran, que los mares y ríos se abrieran para dar paso, que el sol se detuviera, que los sabios fueran guiados por estrellas para ver al Rey, que los pecadores fueran personas de ejemplo, paso de moda que los muertos vivieran y que el agua se convirtiera en vino.
En que momento paso eso? Dónde hemos estado en los últimos doscientos años? Creo que encerrados en nuestro criterio y altivez votando porque esta “in” o “out” y afirmando que Dios ya no se acomoda a nuestros tiempos, que sus mandamientos ya no se encuentran si los buscamos en Google o en personas jóvenes.
No me preocupa tanto que Dios pase de moda para está generación sino qué de las nuevas? Cómo se podrá cumplir aquello de que “de generación a generación proclamara tu misericordia”? Pero Dios se ha provisto de un stock de gente que se va a encargar de que Su nombre no pase de moda, un remanente que continuara leyendo en los autobuses, hablando de él en las calles y centros educativos, Facebook, Twitter, radio, televisión o cualquier medio.
Así que la próxima vez que escuche a alguien decir que Dios pasó de moda, si tiene la oportunidad cuéntele de las obras de antaño y de las últimas descargas de misericordia que recibió esta mañana y que el amor de Dios esta más actualizado que la Wikipedia (Salmos 103:14, Romanos 5:8)
Escrito por: Carlos Fernández


