Escuchar la palabra inicia la fe.
Hablar la palabra activa la fe.
Hacer la palabra demuestra la fe.
Estas son 12 confesiones o cosas que debemos hablarnos a nosotros mismos, para que una vida de fe audaz impregne por completo nuestras vidas.
- Soy completamente perdonado y libre de toda culpa y condenación. Romanos 8: 1-2; Efesios 1: 7-8; 1 Juan 1:9
- Actúo en fe para cambiar el mundo y mi generación. Josué10: 12-14; Juan 14:12
- No tengo miedos ni ansiedades; yo confío en el Señor con todo mi corazón. Proerbios 3:5-6; Filipenses 4:6-7; 1 Pedro 5:7
- Soy completamente capaz de cumplir el llamado que Dios ha puesto en mi vida. Éxodo 3:9-12; Samos 57:2; Colosenses 1:24-29
- Tengo todo lo necesario para hacer todo lo que Dios me ha llamado a hacer. Deutoronomio 8:18; Lucas 6:38; Filipenses 4:13
- No tengo inseguridades, porque me veo de la misma forma que Dios me ve. Génesis 1:26-27; Lucas 6:38; Filipenses 4:13
- Soy (seré) un esposo fiel, y un padre amoroso y mi familia es (será) bendecida. Deutoronomio 6:6-9; Efesios 5:22-25; Colocenses 3:18-19; 1 Pedro 3: 1-7
- Estoy completamente lleno: física, mental y emocionalmente. Salmos 103:1-5; Mateo 8:16-17; Corintios 5:17; 1 Pedro 2:24.
- Estoy creciendo en influencia y favor para el reino de Dios. Génesis 45:4-8; 1 Samuel 2:26; Hechos 2:37-47
- Estoy dispuesto a caminar en sacrificio en el amor de Cristo. 2 Tesalonicenses 2:16-17; 1 Juan 3:16; 1 Juan 4: 9-12.
- Tengo la sabiduría del Señor para cada decisión que hago. 2 Crónicas 1.7-12; Proverbios 2:6; Eclesiastés 2:26; Santiago 1:5.
- Estoy protegido de todo daño y maldad en el nombre de Jesús. Génesis 50:20; Salmos 3:1-3; Testalonicenses 3:2-3.

